Bhakri de jowar y pithla llegan al plato cuando las familias se sientan juntas en Masur, una costumbre de reunión con hondas raíces. Samarth Ramdas celebró una vez el Rama Navami en el pueblo, fiestas pensadas para acercar a la gente, y el Maruti pintado que instaló sigue vigilando las callejuelas de Brahmapuri, al otro lado del arroyo.
Más allá del templo, un mercado semanal se llena con productos de los campos cercanos, y los trenes se detienen en la pequeña estación entre Satara y Karad. Los veranos son calurosos, la lluvia del monzón empapa la tierra de junio a septiembre y los inviernos son templados y secos. Un Local Friend puede llevarte a su propio rincón del pueblo, de las callejuelas del templo a la cocina donde se amasa el bhakri.




