Los amaneceres fríos y despejados de noviembre son lo que esperan los pilotos de globos, y sobre la presa del Parque Metropolitano el cielo se llena de color mientras la ciudad aún usa chamarra. Hacia el mediodía el sol del altiplano pega fuerte, y la caminata a la sombra hasta el león de bronce del Arco de la Calzada se siente merecida.
Más allá del centro, la Zona Piel llena cuadra tras cuadra de zapaterías, y las torres del Templo Expiatorio se alzan sobre la calle Madero. De finales de mayo a octubre suelen llegar tormentas cortas por la tarde, mientras que los días de invierno son secos y soleados, con mañanas frescas. Un Local Friend te traduce el menú callejero, el mapa de autobuses y el ánimo de cada barrio, hasta el mejor puesto de guacamayas.




