Un rosetón corona la catedral blanca junto al río Higuamo, y aun así no deja pasar nada de luz, pues es puramente decorativo. Siguen más pequeñas sorpresas. Los Guloyas, bailarines cocolo cuya tradición figura en una lista de la UNESCO, representan a David y Goliat en plena calle, y el brindis navideño es con guavaberry, un licor especiado de bayas de las islas anglófonas.
Las familias pasean por el renovado Malecón junto al Caribe, y las noches de invierno son del béisbol en el Estadio Tetelo Vargas. Espera calor todo el año, con el período más seco hacia marzo y el más lluvioso desde fines del verano hasta el otoño. Un Local Friend puede sentarte a la mesa de una familia para probar guavaberry y escuchar historias cocolo que ningún menú enumera.




