A media mañana de mayo el calor ondula sobre las azoteas planas, así que Nagpur arranca temprano, con platos de tarri poha en los puestos callejeros antes de que suba el sol. Los recados se hacen mientras el aire aún es suave, y al caer la tarde la ciudad se deja llevar hasta el lago Futala, donde las familias llenan el paseo en busca de brisa y de la fuente iluminada.
Más allá de los lagos, el Zero Mile Stone marca el antiguo centro topográfico de la India, y las cocinas Saoji sirven salsas oscuras y picantes en cualquier estación. El monzón refresca la ciudad de junio a septiembre, y los meses secos del invierno son suaves y despejados. Un Local Friend te traduce el menú Saoji, elige la ruta con sombra por la ciudad y sabe cuándo el ambiente junto al lago está en su mejor momento.






