A media mañana de mayo, el calor se posa sobre el lecho seco del río Arpa, así que los trámites se hacen temprano y el almuerzo puede ser bore baasi, el arroz de anoche remojado en agua. El invierno cambia el plan. Las noches de diciembre se vuelven sorprendentemente frías, y las tardes suaves son ideales para ver llegar los trenes a Bilaspur Junction.
Más allá de la estación, los saris de seda kosa salen de los telares manuales, los peregrinos visitan el templo Mahamaya en Ratanpur y un Rudra Shiva formado por criaturas espera en Tala. Los veranos son feroces, la lluvia del monzón cae de junio a septiembre y los inviernos son benignos. Un Local Friend descifra el menú, planea el mapa según el calor del mediodía e intuye si el día pide un templo o un puesto de té.






