Las calles cambian de carácter cada pocas cuadras: una esquina llena de conversación, un callejón tranquilo de casas bajas y luego un tramo donde el pavimento cede ante la arena. En Nouakchott cada barrio tiene sus propias costumbres, y el Sahara nunca queda lejos del final de la calle.
El clima es desértico cálido, seco casi todo el año y con una breve temporada de lluvias en verano; las tardes refrescan más de lo que uno imagina. Las mañanas y el final de la tarde invitan a caminar, y el mediodía pide sombra. Un Local Friend te presenta su propio barrio, y la esquina que habrías pasado de largo se convierte en el lugar que recuerdas.