Autos y autobuses llenan la ruta de la costa de pueblo en pueblo, y en el sur los conductores siguen pistas del desierto que el viento redibuja durante la noche. La gente viaja para ver a la familia, comerciar y compartir un té, así que cada trayecto tiene una parada y una conversación.
En la costa el clima es suave en invierno y cálido en verano, mientras que el interior desértico trae días muy calurosos y noches frías. Las mañanas son para ruinas antiguas, las tardes para la sombra y las noches para las mesas al aire libre. Cuando se acaban tus planes, un Local Friend elige la próxima parada y hace que el camino sea parte del viaje.
