Lo primero que llega es el aire salado, que sube desde un litoral mediterráneo donde los barcos de pesca descansan en los puertos. Tierra adentro, el agua sigue viva en arroyos de montaña y en los parches verdes de los oasis, hasta que el paisaje se abre en dunas que ondulan como un mar de arena.
El norte tiene inviernos suaves con lluvia, mientras que el Sahara, que cubre la mayor parte del país, es seco y muy caluroso de día, así que la estación que elijas marca la ruta. Primavera y otoño van bien en la costa, el invierno en el desierto. Un Local Friend comparte un lugar favorito y la historia que lo acompaña, sea una cala tranquila o una parada de té.
