Haz una pausa en un camino rural y fíjate en cuánto espacio hay a tu alrededor. Los campos llegan hasta un muro de piedra, el muro llega hasta el mar, y el único sonido es el viento. Entonces se abre una puerta en algún sitio y el silencio da paso a la conversación, a una música que se afina y a una historia que da mil vueltas.
El clima es suave y oceánico, con pocos extremos y lluvia que puede llegar cualquier día, así que una chaqueta siempre cabe en la maleta. En verano las tardes se alargan. Un Local Friend mantiene el plan flexible, para que el día cambie cuando lo haga el tiempo o tu curiosidad.